Carmen, una mujer argentina de 54 años, fue esclavizada en Reino Unido por una modelo, también argentina, que la contrató para cuidar a su bebé de dos meses. Sin embargo, durante su estadía en el país inglés, Carmen fue sometida a maltratos y servidumbre.
En septiembre, la denunciante viajó a Londres para asistir a la modelo a pedido de su madre, para quien trabajaba Carmen. “Me pidió si podía hacerle el favor de ir a cuidar a su hija que estaba sola con la bebé”, relató Carmen.
Siguiendo con el relato de la mujer, la modelo -de la que no quiso revelar la identidad por temor- la humilló y agredió hasta el cansancio: “Insultos constantes, me decía que era una ‘sudaca mugrienta’, que no merecía comer en el mismo lugar que ella, me amenazaba, que me iba a echar a la calle y que si iba a la policía me iban a meter presa”.
“Me sacó el cargador del teléfono, dormía en una colchoneta en el piso con una manta y todos los días me decía que si hablaba la policía me iba a meter presa porque ella es modelo y yo no soy nada”, agregó todavía conmocionada por lo que había vivido.

Como la mujer le había sacado el cargador del celular, Carmen no podía pedir ayuda ni contar el calvario que estaba padeciendo. Pero en un momento, logró comunicarse con su sobrina: “Le escribí a mi sobrina de Misiones (Argentina) y ella se contactó con un grupo de argentinos en Londres”.
La joven se puso en contacto con Leilén, la mujer que días después le salvó la vida a Carmen. “Leilén es el ángel que me devolvió la vida”, expresó. “Me puse en contacto con la sobrina de Carmen, le pedí el teléfono y la dirección de donde estaba. Algo adentro mío me dijo que yo tenía que ir a ayudarla”, dijo Leilén
Esa misma noche, Leilén salió de trabajar y se dirigió a la dirección donde estaba Carmen, logró hablar con ella y le hizo saber que no estaba sola. “La última noche fue de terror, no dormí”, recordó Carmen. “Hacía muchas noches que no dormía porque tenía mucho miedo”, reveló sobre su principal preocupación, que era que la modelo le quitara su pasaporte. “Afortunadamente, no me despegué del pasaporte toda la noche”, agregó.
La situación llegó a su límite al día siguiente y Carmen, desesperada, se contactó con Leilén para pedirle que la saque de allí. Leilén se preocupó porque no sabía de lo que era capaz la modelo y por eso se contactó a la policía. “Sola no sabía con qué me iba a encontrar, una persona así no está en sus cabales”, explicó Leilén.
Cuando la modelo se dio cuenta de lo que estaba pasando le pidió a Carmen que no se vaya, pero ya era demasiado tarde, Leilén estaba en la puerta y confrontó a la modelo, diciéndole que estaba haciendo las cosas mal. La modelo se encerró y espiaba todo lo que ocurría afuera desde la ventana. “Un policía le tocó la puerta y entró, estuvo hablando con la mujer”, contó Carmen.
Después del rescate, Leilén acompañó a Carmen al Consulado argentino en Inglaterra, donde, pudieron conseguir un pasaje que regrese a la Argentina con su familia. Finalmente, su avión aterrizó en suelo nacional este viernes: “Esta mañana, cuando llegué a Ezeiza, me sentí más tranquila, libre, sin tanto miedo”, manifestó aliviada.
